Hesperidina
La Hesperidina es una bebida tónica a base de corteza de naranjas amargas o agrias y dulces de frutos inmaduros que tiene propiedades medicinales. Es muy beneficiosa para las funciones digestivas y circulatorias. El nombre Hesperidina recuerda al Jardín de las Hespérides donde se encontraba mágicas naranjas doradas. Su principal componente es la sustancia “hesperidina”, un flavonoide que se encuentra en los cítricos y que produce efectos antioxidantes.
En 1862, Melville Sewell Bagley, oriundo de Boston en los EE.UU, llega en Argentina. Comienza a trabajar en la farmacia de «La Estrella», en la esquina de Defensa y Alsina, en el barrio porteño de Monserrat. En 1864, Melville utiliza naranjas de una vieja quinta ubicada en Bernal y con éstas inventa la fórmula ingeniosa de una bebida que llegará a revolucionar la vida de los argentinos.
Con una entrada más bien dulce, de a poco el sabor se equilibra en la boca para contener la cuota justa de amargor propia de un bitter. Debido al indiscutido éxito no tardaron en aparecer las primeras falsificaciones. Melville actuó rápidamente y consigue convencer al Presidente de la Nación, Nicolás Avellaneda, de la necesidad de crear un registro de marcas y patentes. El 27 de Octubre de 1876 el registro es creado y Hesperidina se convierte en la primer marca en ser patentada en Argentina. Para ajustar aún más los niveles de control “anti-piratería”, Melville imprimirá además las etiquetas de Hesperidina en la Bank Note Company de New York. Melville llegó también a registrar la forma de las botellas.
Entre 1864 y 1870, durante la Guerra de la Triple Alianza, la Hesperidina se convierte en la reina de las tiendas de campaña para “revitalizar a los heridos” y también en los hospitales públicos para tratar diversas dolencias.